Sheng de Vietnam

En esta ocasión, es Félix de cafetearte, quien nos ofrece este nada común, Sheng de Vietnam.

El punto de partida de este té, la cosecha 2017, hace referencia al loto, y a varias cosas interesantes que muchas veces pasan desapercibidas.

1.- Vietnam.
Aunque solemos asociar el pu-erh a Yunnan (China), la realidad es que hay otras regiones, como las zonas del norte de Vietnam que comparten ecosistema, altitud y, en muchos casos, árboles antiguos similares a los del sur de China. Por eso, también podemos hablar de tés que crecen en otras zonas, con hojas grandes, carácter silvestre y perfiles muy expresivos, y características muy similares a los puerh de Yunan.

2.-Sheng (crudo).
Esto significa que no ha pasado por fermentación acelerada. Es un té que está “vivo”, y que va evolucionando con el tiempo. En 2017 era probablemente más vegetal, más directo, con cierta astringencia. Hoy, con unos años encima, ya debería empezar a mostrar una cara más redonda, más integrada.

3.-Loto.
Aquí hay que afinar. En este caso parece una aromatización real, Un toque que aporta una dimensión floral elegante y sutil.

En conjunto, tenemos algo muy interesante:
– un té con origen poco habitual
– un té con «solera», con años suficientes para poder empezar a hablar de él
– un té con potencial para seguir cambiando

Y aquí viene la parte de aprendizaje (este té también me dio una pequeña lección de humildad).

El infusionado

La primera vez que lo abrí, estaba impaciente, lo infusioné casi dos minutos. Error. Amargó muchísimo. Pero muchísimo. De ese amargor que te seca la boca y te hace pensar “¿cómo puede beber alguien esto?”.

Después cambié completamente la forma de tratarlo: fui despacito, lo preparé en un GongFu Cha en el que lo lavé dos veces, lo dejé respirar y empecé a hacer infusiones muy cortas, de apenas unos segundos. Entonces apareció otro té. Mucho más equilibrado, más floral, más profundo y con una textura infinitamente más amable. Y de nuevo otra de las enseñanzas del té, la importancia de la paciencia y cómo a veces el problema es querer entender demasiado rápido.

Por qué se prensa el té

El prensado no nació por romanticismo. Nació por necesidad: transportar té a largas distancias, hacerlo más resistente, más compacto.

Con el tiempo se descubrió algo fascinante: la forma en la que se prensa el té afecta directamente a cómo envejece

Y aquí entra el protagonista: el bingcha, el disco redondo, como el que nos ocupa.

Su estructura tiene un equilibrio muy afinado:

  • No está excesivamente compacto
  • Permite una entrada de aire lenta
  • Mantiene cierta estabilidad interna de humedad

Es, literalmente, un entorno perfecto para que el té evolucione poco a poco, de forma armónica.

Por eso:

  • Es el formato más utilizado para añejamiento
  • Es el preferido por coleccionistas
  • Y es donde mejor se aprecia la transformación con los años

Ahora bien, no todo prensado juega en la misma liga.

Los ladrillos (zhuancha), por ejemplo:

  • Son más densos
  • Dejan pasar menos aire
  • Envejecen más lentamente

Históricamente eran prácticos: resistentes, fáciles de transportar en rutas comerciales duras. Pero en términos de evolución sensorial, suelen ser más lineales, menos complejos en su desarrollo.

Otros formatos como los tuocha (nido) van incluso más allá en compactación, ralentizando aún más el proceso.

En resumén:
– el disco respira
– el ladrillo resiste

Dejar que el tiempo haga su trabajo

Aquí es donde todo se gana… o se pierde. Tenemos un té con potencial. Pero su evolución depende de cómo lo cuidemos.

1.- Necesita aire.
Hay que evitar el hermetismo. Nada de envases sellados. El papel en el que viene ya cumple su función: proteger sin asfixiar.

2.- Humedad controlada.
Es ideal en torno al 60–70%

  • Muy seco → el té se queda plano, no evoluciona
  • Muy húmedo → riesgo de moho (lo pierdes)

3.- Temperatura estable.
Sin extremos ni cambios bruscos. Con calma.

4.- Ausencia total de olores.
Este tipo de té absorbe todo. Literalmente todo. Si convive con café, especias o cocina, lo notas en taza.

¿La forma sencilla de guardarlo bien?

  • En su papel original
  • Dentro de una caja de cartón
  • En un espacio limpio, neutro y tranquilo

Y ahora dato importante, casi filosófico: Si alguna vez pensaste en guardar este té esperando un futuro ideal… no lo hagas,

Ábrelo.
Pruébalo ahora.
Guarda una parte.
Vuelve en unos meses.

Porque el valor de un sheng no está solo en envejecerlo. Está en acompañar su transformación.

#Sheng #puerh #teprensado #tedevietnam #teymindfulness

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